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Tunnelvisions-Raga / Spaniol-Benzaiten / Mose Robert-Alma (Akumandra)

Esta serie de publicaciones a cargo de Tunnelvisions, Spaniol y Mose Robert a través del sello newyorkino / mexicano Akumandra, que ya cuenta con más de 30 lanzamientos y que presenta una selección de producciones a “tiempo moderado” tal como dice en su Bandcamp: “para aquellas composiciones que se interpretan en tiempo musical moderado, Akumandra como espacio de proyección sonora donde los creativos reproducen y difunden sus proyectos para el público ávido de captación de conceptos vanguardistas que recrean el oído y el ánimo desde la perspectiva de una posición observadora que se abre en una tienda de resultados originales en la creación musical”.

La referencia número 025 del sello llega desde Holanda, un single de Tunnelvisions (Emiel van den Dungen + Raynor de Groot), quienes se auto catalogan como “slow grooving psychedelic house music”. El track se llama “Raga” y es una pieza house “asian flavored” en toda regla, aunque en downtempo, no tan slow, pero que se le puede bajar un poco el pitch incluso si lo quieren mezclar con otras referencias del sello o de tantos otras producciones contemporáneas. Incluso hasta tiene unos ataques similares a los del tango electrónico medio piazzollesco que bien podrían permitir hacer una transición hasta este género.

La edición 026 de Akumandra viene de la mano del productor brasileño Spaniol, creador de Sonido Trópico, que desprende multiculturalidad en cada una de sus producciones. En este caso presenta el tema “Benzaiten”, una referencia más chamánica que la anterior pero en la misma línea de tiempo y beat, donde hacen gala flautas, samples ancestrales y cuerdas sobre un ritmo tribal downtempo, hipnótico y repetitivo.

Mose Robert, productor guatemalteco residiendo en California, USA, es quién está detrás de la referencia número 027 de Akumandra, y es quien pretende abrir una puerta sonora hacia el infinito con este track llamado “Alma”. Una producción que desprende misticismo a través de sonidos de cuerdas y percusión sobre una base tribal house no tan rebajada.

Cada reseña que me encargan desde Cassette Blog da pie a un análisis de los fenómenos musicales que van aconteciendo, y no es para menos, cuando un medio como este está pendiente de las vanguardias culturales y musicales y de los sonidos emergentes, de las producciones en home studios y de las nuevas exploraciones sonoras de todas las latitudes.
En este caso da pie para hablar sobre el slow house o el organic house, aunque las publicaciones de Akumandra no sean sólo por estos lados, pero están dentro de esa ola que todo surfer está dispuesto a correr.

Bajar el BPM de un estilo musical siempre ha sido una opción para sorprender, pero se ha convertido en una práctica mucho más popular a partir de la aparición de los DAW, y más aún con los programas de mezcla en directo que permiten bajar el pitch manteniendo el tono original de la canción.

Estas técnicas han dado pie a la creación de nuevos géneros y subgéneros musicales, tanto al subir o bajar el pitch, combinando el tempo con el tipo de ritmo, han surgido estilos como el moombahton, el drumstep, nü disco, etc. Y siempre, cuando parece que ya no hay nada más por inventar, aparece lo nuevo, que no es más que una reinterpretación de lo viejo, que te seduce y te amiga con lo antoguo también al mismo tiempo y termina por ser una retroalimentación infinita que no para de reinventarse. Y así, sucesivamente. Qué bueno.

Recientemente el nü disco -o al menos hace ya unos 5 o 6 años tal vez- ha sido un boom de la escena musical europea y principalmente en Francia y también en Alemania. Pero me pregunto si la vida del nü disco fue demasiado corta debido al slow house, y si el nü disco ha sido devorado por el slow house de alguna manera, porque a veces la respuesta a algo nuevo termina siendo más grande aún que la propia propuesta original.

Si bien los estilos musicales downtempo siempre han sido difíciles de colar en el dancefloor, con discotecas y festivales con un público ávido de baile desenfrenado, desde hace un tiempo atrás gozan de buena salud, tal vez porque hemos empezado a disfrutar de otros factores en la música de baile, o tal vez porque resulta cool, no lo sé. Lo cierto es que cada vez hay más escenas alternativas a la clásica pista de baile, festivales en entornos naturales por ejemplo que dan lugar a actuaciones de djs y lives en clave downtempo.

Bombo en negra, fácil de producir, fácil de mezclar, fácil de bailar

O el hecho de que un género que comienza en Londres lo toman en la otra punta del planeta y lo devuelven modificado genéticamente para resultar una bomba, como pasó en su momento con Skrillex o Bassnectar con el Dubstep, o con Diplo y el Grime.

Pero si consideramos que los nombres de los estilos provienen de cómo entra el kick o el tempo al que se reproduce el beat, o que si la melodía entra retrasada o si el corte aquí o allá, o que falta o sobra un golpe… que no son por puros caprichos las diferentes etiquetas que se le ponen a la música, sino que describen de manera sutil pero muy específicamente qué es lo que la música debe hacer para llamarse así, en este caso slow house es bastante descriptivo y es uno de los términos que acuña este sonido que últimamente está tan de moda.

Dicho esto, sin hacer un juicio de valor, creo que el slow house se ha convertido en un atajo para muchos productores para subirse al elevador antes que ir por la escalera. Pero siempre pasa. La demanda manda.

Lo que nunca se sabe es si un estilo contagia a otros, o viceversa. Es el caso del neofolklore que está fuertemente influenciado por el slow house últimamente, tal vez para convertirlo en house orgánico downtempo (?), o bien el slow house está contagiado de folklore, vaya uno a saber. Pero afortunadamente son dos géneros que pueden alcanzar una simbiosis muy interesante a la hora de presentarlos en un DJ set. Sobre todo, si tenemos en cuenta la cantidad de subgéneros que tiene el house (diría que es el género con más subgéneros de todos los géneros).

Hechas todas estas conjeturas, nos encantaría conocer tu opinión. ¿Tú qué piensas? ¡Déjanos tus comentarios!

Originalmente publicado en Cassette Blog

música, reseña